✚ Funciones

Todo lo que hace ExpedienteMed

Un solo programa para llevar el consultorio completo. Abajo, además, lo último que hemos agregado: todo ya está incluido en tu suscripción, sin costo extra y sin que tengas que hacer nada.

Todo lo que incluye

Un solo programa para llevar tu consultorio completo, sin complicaciones.

Expediente NOM-004

Historia clínica completa: identificación, antecedentes y notas de evolución conforme a la norma.

Recetas con QR verificable

Cada receta lleva tu logo, firma, folio y un código QR con sello digital. La farmacia lo escanea y ve al momento si es auténtica, si ya venció o si fue anulada, y la lista de lo que recetaste con su dosis: si al papel le agregaron un renglón a mano, ahí no aparece. Imprímela o guárdala en PDF.

Revisa alergias e interacciones

Al agregar un medicamento te avisa si el paciente es alérgico (incluida la familia del fármaco), si lo estás repitiendo, si choca con otro, si no va para su edad o para su padecimiento crónico. Funciona sin internet.

Guías clínicas del IMSS

El catálogo del IMSS dentro del programa: 523 guías de práctica clínica de 36 especialidades, buscables por tema. Bajas la que necesitas y a partir de ahí abre sin internet. Cada una con su año a la vista y un botón para preguntarle al IMSS si cambió. También puedes meter tus propios PDF.

Apoyo a la nota clínica

Ayuda a resumir información y redactar borradores a partir de lo que escribiste. Trabaja dentro de tu computadora, sin internet y sin mandar el caso a ningún proveedor. El profesional revisa y decide qué incorporar al expediente.

Agenda y citas

Programa la próxima cita desde la consulta, confirma o cancela, y ve tu día de un vistazo.

Consulta por videollamada

Le mandas la liga por WhatsApp con un botón y tu paciente entra desde su teléfono. No instala nada ni crea ninguna cuenta. Mientras llegas espera en una sala, y cuando entras le suena un timbre y pasa solo. La llamada no se graba.

Que te agenden en línea

Compartes una liga o pegas un código QR en la recepción y tus pacientes apartan su cita solos, viendo únicamente tus horas libres. Te cae en la agenda al momento. Puedes apagarlo cuando quieras.

Lo que opinan tus pacientes

Al día siguiente de la cita reciben un correo con una sola pregunta: del 1 al 5, ¿qué tal los atendieron? Contestan con un toque y pueden dejar un comentario. Tú lo ves en tu app, con las calificaciones bajas arriba. Nada se publica en ningún lado.

Los que no volvieron

El consultorio pierde pacientes sin enterarse. La app te enseña quién faltó a la cita de control que tú mismo le pusiste y quién lleva meses sin aparecer, con un botón para escribirle por WhatsApp con el mensaje ya redactado.

Cobros y comprobantes

Define tu tarifa, vende medicamentos con control de existencias y lleva la caja del día.

Medicamentos controlados

Recetas de grupo I y II (recetario especial de COFEPRIS) y de grupo III y IV. Cantidad con número y letra, las dos copias en una impresión y el libro de control que se llena solo y se imprime cuando te lo pidan.

Buscar dentro del expediente

«¿A quién le receté losartán?», «¿cuántos diabéticos tengo?». El buscador entra a diagnósticos, planes, alergias, antecedentes y medicamentos recetados, y te dice por qué coincidió cada paciente.

Datos seguros

Los expedientes se guardan cifrados en tu computadora, con la protección del propio sistema —Windows o el llavero de Linux—, más autoguardado y bloqueo por inactividad. Tu cuenta lleva verificación en dos pasos: un código a tu correo cuando alguien entra desde un equipo nuevo. Tú tienes el control.

Respaldo cifrado en la nube

Creas tu cuenta y tus expedientes se respaldan solos, cifrados con AES-256. Si se descompone la computadora, entras en la nueva y los recuperas. Si te quedas sin internet, sigues trabajando y se respalda al reconectar.

Actualizaciones automáticas

Las mejoras llegan solas: se descargan en segundo plano y se instalan al cerrar la app. Nunca te interrumpen en plena consulta ni tienes que reinstalar nada.

Burbuja de ayuda

Un botón siempre visible en la esquina. Preguntas con tus palabras ("¿cómo anulo una receta?") y te responde al momento, o escribes a soporte sin salir de la app.

Lo último que agregamos

ExpedienteMed mejora cada semana. Todo esto ya está incluido en tu suscripción, sin costo extra y sin que tengas que hacer nada: la app se actualiza sola.

💊 Recetas de medicamentos controlados
  • Ahora sí puedes recetar controlados desde la app. Marcas la receta como de grupo I y II (recetario especial de COFEPRIS) o de grupo III y IV (la farmacia la retiene) y la app se encarga del resto.
  • Te avisa sola. Si agregas morfina, metilfenidato, clonazepam o tramadol, te pregunta si quieres marcar la receta como controlada. La lista es una ayuda: la decisión sigue siendo tuya.
  • La cantidad sale con número y letra —«30 (treinta) tabletas»—, que es lo que impide que un 3 se vuelva 30 con un trazo de pluma. Y no te deja imprimir si falta el folio del recetario o si metiste dos medicamentos donde solo va uno.
  • Salen las dos copias, la de la farmacia y la tuya, en una sola impresión.
  • Y el libro de control se llena solo. Cada receta controlada queda apuntada con su folio, su fecha, el paciente y la cantidad. Lo imprimes cuando te lo pidan.
  • Lo que la app no hace, y conviene saberlo: el código de barras lo trae impreso el recetario de COFEPRIS. Eso no se puede inventar, y no lo inventamos.
🔐 Verificación en dos pasos
  • Tú decides si la quieres. Viene apagada y se enciende en Configuración → Seguridad, en un desplegable. Nadie se encuentra una pantalla que no esperaba pidiéndole un código con el paciente sentado enfrente.
  • Si la enciendes: además de tu contraseña, te llega un código de 6 dígitos a tu correo. Aunque alguien tenga tu contraseña, sin ese código no entra.
  • No molesta desde tu computadora de siempre. Puedes pedir el código solo cuando alguien entre desde un equipo o una red que no habíamos visto —lo recomendado— o en cada entrada.
⚡ Tres cosas que quitan trabajo todos los días
  • Mis combinaciones. Guardas la receta que ya armaste con un nombre —«faringitis adulto», «control de hipertensión»— y la vuelves a poner de un toque, con sus dosis, vías, frecuencias y duraciones. Las más usadas se ponen solas al principio.
  • Buscar DENTRO de los expedientes. El buscador de arriba ya no solo encuentra por nombre: escribe «losartán» y te salen todos a los que se lo recetaste; escribe «diabetes» y te salen tus diabéticos. Te dice por qué coincidió cada uno, para no tener que abrirlos de uno en uno. Tu recepción no busca en lo clínico.
  • El informe del mes. En Reportes eliges el mes y sale en una hoja: consultas, pacientes nuevos, cuánto entró y por qué forma de pago, ingresos por médico, los diagnósticos que más viste y los medicamentos que más recetaste. Para ti o para tu contador.
💊 El QR de la receta ahora dice QUÉ recetaste
  • La farmacia ve los medicamentos, uno por uno, con su dosis. Antes el código solo decía «2 medicamentos» sin decir cuáles, y así no servía para lo único que existe: notar que al papel le agregaron un renglón a mano. Ahora quien surte compara renglón por renglón contra lo que tiene enfrente.
  • Es exactamente lo que cubre el sello digital. El nombre con su presentación y la dosis armada son los mismos textos que se sellaron al emitir la receta: no se pueden cambiar sin romper el sello.
  • Lo del consultorio se queda en el consultorio. El lote y la caducidad del medicamento no salen ahí: eso es de tu inventario, no de quien surte.
  • Las recetas que emitiste antes siguen verificándose igual. La página dice con claridad que esa es de una versión anterior y que por eso no puede mostrar cuáles eran, en vez de callarlo.
📞 Los pacientes que se quedaron a medias
  • «Pacientes que no volvieron», en tu pantalla de inicio. Quién faltó a la cita de control que tú le pusiste, y quién era paciente de seguimiento y lleva más de seis meses sin aparecer. Primero el que lleva más tiempo esperando.
  • Con un botón para escribirle. Abre WhatsApp con el mensaje ya redactado. No lo manda solo: lo lees, lo cambias si quieres y le das enviar tú.
  • Sin ruido. El que vino una vez por una gripa y no volvió no aparece: eso es lo normal en cualquier consultorio, y una lista llena de ruido se deja de mirar. Tampoco aparece quien ya tiene una cita por delante.
  • Y la pregunta del día después. Al paciente que dejó correo al reservar le llega un correo con cinco números, del 1 al 5. Contesta con un toque y, si quiere, escribe un comentario. Lo ves en tu app —con las calificaciones bajas arriba, que son las que sirven para arreglar algo— y no se publica en ningún lado. Se apaga cuando quieras, desde la misma pantalla de citas en línea.
↩️ Contestarle al médico que te mandó al paciente
  • Hoja de contrarreferencia. Ya podías enviar a un paciente con un especialista; ahora también está el documento de vuelta: qué encontraste, qué estudios hiciste, qué indicaste y —lo que de verdad importa— qué debe seguir haciendo el médico que te lo envió.
  • Sale con tu membrete, tu folio y tu firma, como los demás documentos, y se guarda en el expediente del paciente.
🐧 Ahora también se instala en Linux
  • Programa instalable para Ubuntu, Debian, Mint, Pop!_OS y las demás. Es la misma aplicación de Windows, con todo dentro y funcionando sin internet.
  • Se actualiza sola, igual que la de Windows: las mejoras se descargan en segundo plano.
  • Si tu Linux no tiene llavero de contraseñas, la app te lo dice en vez de hacerte creer que los expedientes están cifrados cuando no lo están, y te explica cómo activarlo.
✍️ Lo que escribes ya no se pierde
  • Si te interrumpen a media nota, la nota te espera. Lo que llevas escrito en una consulta, en una receta o en la ficha del paciente se guarda solo mientras tecleas. Se va la luz, se cierra el programa, te cambias de pantalla a buscar un dato: al volver está donde lo dejaste.
  • Un botón que te devuelve al trabajo a medias. Arriba aparece cuántas cosas dejaste sin terminar y de qué paciente son. Un toque y estás otra vez dentro, en el campo donde ibas.
  • Y el respaldo dejó de borrar lo que estás escribiendo. Éste era el de verdad grave: si te parabas un minuto a pensar o a mirar al paciente, entraba el respaldo de la nube, la pantalla se rehacía entera y lo escrito desaparecía sin aviso. Ahora el respaldo toma nota de lo que hay en pantalla, lo repone y deja el cursor donde estaba. Puedes tardar lo que necesites.
  • Sin avisos que sobren. Solo cuenta como pendiente lo que de verdad cambiaste. Abrir una ficha y no tocar nada no deja «trabajo pendiente»: un aviso que salta sin motivo se acaba ignorando, y el día que importa ya no lo miras.
💬 Un centro de ayuda que se lee sin abrir el programa
  • 30 temas, agrupados y buscables. Cédula y recetas, videoconsulta, citas por internet, respaldos, cobros, NOM-004 y qué hacer cuando algo no sale. Escribes la duda con tus palabras, como se la dirías a alguien, y te lleva a la respuesta.
  • Abierto a cualquiera, sin cuenta. Puedes mirarlo antes de suscribirte, o mandárselo a tu recepción para que resuelva sin preguntarte a ti. Está en expedientemed.com/ayuda.
  • Y la burbuja de ayuda dentro de la app sabe lo mismo. No son dos textos que se van separando con el tiempo: los dos salen de la misma fuente, así que lo que responde el programa y lo que dice la página nunca se contradicen.
📚 Las guías de práctica clínica del IMSS, dentro de la app
  • El catálogo completo del IMSS, buscable sin salir del programa. 523 guías de práctica clínica y 36 especialidades. Escribes «preeclampsia» y sale, con su clave oficial y su año. Toca GRR para la de referencia rápida —la de los algoritmos, la de guardia— o GER para la larga.
  • Se baja del IMSS y se queda tuya. A partir de ahí abre sin internet, que es cuando de verdad hace falta. Puedes bajar de golpe las de tu especialidad y dejarlas listas antes de una guardia.
  • Con el año siempre a la vista. La mayoría de estas guías son de 2008 a 2014, y las de hace diez años o más van marcadas. No las escondemos: una guía vieja sigue sirviendo, pero tienes que saber de cuándo es antes de usarla, no después.
  • Y no guardamos copias congeladas. Lo que viaja en la app es la lista, no los PDF. Cada guía que bajas queda con la fecha en que la bajaste y un botón para preguntarle al IMSS si cambió. Una guía caducada que parece vigente es peor que no tener ninguna.
🔔 Que no se te pase nada mientras atiendes
  • Una campana con lo que pasó mientras estabas en consulta. Un paciente que apartó cita por internet, un cobro sin cerrar, algo que te pide tu recepción: antes estaba repartido en tres pantallas y había que ir a buscarlo. Ahora está en un solo sitio, con el número de cuántas cosas hay, para que decidas si te da tiempo ahora o al terminar.
  • Y suena cuando llega algo nuevo. Un punto rojo solo sirve si estás mirando la pantalla, y tú estás mirando al paciente. Suena solo cuando llega algo, nunca al abrir la app, y se apaga con un toque si estás con alguien delicado.
  • Cada aviso te lleva a la cosa, no a la pantalla. Si es una cita, te deja en su día del calendario con la cita encendida. Si es una petición, en la petición. Si habla de un paciente, lleva un atajo a su expediente.
📄 Tu recepción, sin darle el expediente
  • Tu asistente te pide el documento y tú lo autorizas. Necesita la última receta de alguien, o su comprobante de pago, y te llega la petición con el motivo. Tú ves exactamente qué papel va a salir antes de mandarlo, y se imprime en su impresora. Va cifrado, se entrega una vez y se borra.
  • Ella nunca tiene los expedientes. No es que no los pueda abrir: es que no están en su computadora. Lo que sale del consultorio lo decides y lo ves tú.
  • Y solo entra desde donde tú digas. Puedes exigir que sea desde las computadoras del consultorio, en horario de trabajo y desde tu conexión. Si algo la bloquea no se queda tirada: te manda una petición y la autorizas.
💊 Recetar más rápido y con menos errores
  • Te sugiere el medicamento mientras escribes, con sus presentaciones y dosis habituales. Son sugerencias, no decisiones: nada se rellena solo y todo se queda como tú lo dejes.
  • Y te pregunta si dos nombres se parecen demasiado. No corrige por su cuenta: cambiar el nombre de un medicamento sin avisar es un error de medicación, así que pregunta y tú decides.
  • La receta, el cobro y el encabezado ya no están uno debajo de otro. Antes había que bajar por todo el formulario para cobrar, y volver a subir si faltaba algo. Ahora son tres pestañas: se cambia con un toque y cabe en la pantalla.
🎥 Videoconsulta y citas por internet, sin registros
  • Videollamada sin que nadie se dé de alta en nada. Le mandas la liga por WhatsApp con un botón. Tu paciente la abre y ya está dentro: no descarga ninguna aplicación, no crea cuenta, no da más datos. Tú entras desde tu agenda, con un clic.
  • Sala de espera, como en los seguros médicos. El paciente entra a su hora y espera tranquilo. Cuando tú llegas, a él le suena un timbre y pasa solo: no tiene que estar pendiente de la pantalla ni volver a tocar nada.
  • Que aparten su cita ellos mismos. Compartes una liga o pegas un código QR en la recepción. El paciente ve únicamente tus horas libres —nunca con quién estás ni qué tienes ocupado— y aparta la suya. Te aparece en la agenda al momento, con los datos que llenó.
  • Y que la cancelen sin tener que llamarte. Si ya no puede, cancela desde su propia liga. Se le piden los últimos cuatro dígitos de su teléfono, para que nadie más pueda cancelársela. El hueco vuelve a quedar libre solo.
  • Se apaga cuando quieras. Si no quieres que te agenden por internet, lo desactivas y ya está. Tú decides qué días atiendes, a qué horas y cuánto dura cada cita.
  • Al paciente le llega un correo con la confirmación, el recordatorio y un archivo para su calendario. Ese correo nunca dice nada de su padecimiento: un correo se lee en pantallas ajenas.
🌐 Úsalo en línea, sin instalar nada
  • Entra desde el navegador con tu correo y tu contraseña. No hace falta la clave de producto ni descargar ningún programa.
  • Es la aplicación completa, no una versión recortada: consultas, recetas, agenda, caja, reportes y diagramas.
  • Una vez que entras la primera vez, sigue funcionando aunque se caiga el internet. Lo único que espera a la conexión es la sincronización, y se pone al día sola.
  • Desde Chrome o Edge puedes instalarla como programa: queda con su icono y su ventana, pero siempre en la última versión.
  • Funciona igual en Windows, Mac y Linux, porque no hay nada que instalar.
👩‍💼 Tu asistente entra con su propia cuenta
  • Ya no tienes que darle tu contraseña. Ella se hace su cuenta y se une a tu consultorio con un código que tú le das.
  • Ve la agenda y la caja; nunca las notas clínicas ni las recetas.
  • Si un día se va, la sacas del consultorio y listo: no hay que cambiar contraseñas ni reconfigurar nada.
  • No te cuesta extra ni ocupa uno de los equipos de tu licencia.
🎨 Que se vea como tú quieras
  • Cinco colores a elegir, y modo claro, oscuro o que siga al de tu computadora.
  • Tamaño de letra ajustable: si pasas consulta con lentes de lectura, se agranda todo junto sin descuadrarse.
  • Se guarda con tu cuenta: se ve igual en el consultorio, en tu casa y en línea.
  • Los avisos de alergia y los de revisión conservan siempre su color. Eso no se cambia: en un expediente significan algo.
🫀 Láminas de anatomía para explicarle al paciente
  • Corazón, pulmones, hígado, riñones, tiroides, aparato digestivo y más, con buen detalle.
  • Para señalar en pantalla dónde está el problema, que es cuando el paciente de verdad entiende su diagnóstico.
  • Quedan guardadas en la app: se ven también sin internet.
🩺 Una ficha clínica para tu especialidad
  • Los campos que necesita tu profesión, no un formulario genérico: medicina, salud mental, odontología, nutrición, rehabilitación y más.
  • Se guardan como datos, no como un párrafo suelto, para poder graficarlos y compararlos después.
  • Oftalmología lleva secciones separadas de ojo derecho e izquierdo, para no copiar un resultado al ojo equivocado.
  • Psicología incluye entrevista, formulación del caso, evolución terapéutica y evaluación de riesgo.
  • Psiquiatría incluye examen mental, seguimiento farmacológico y plan de seguridad estructurado.
📈 Gráficas de evolución que se arman solas
  • 30 mediciones seguidas: presión, peso, glucosa, hemoglobina glucosilada, colesterol, creatinina, saturación, PSA, altura uterina y más.
  • Se alimentan con los signos vitales que ya capturas en cada consulta. No tienes que teclear nada aparte.
  • Los laboratorios los anotas a mano y se distinguen en la gráfica: punto relleno viene de una consulta, punto hueco lo anotaste tú.
  • Cada punto dice su fecha, su valor, su unidad y de dónde salió.
🧮 Calculadoras con la fórmula a la vista
  • Índice de masa corporal, superficie corporal, dosis por peso, edad gestacional, filtrado glomerular, índice tabáquico y edad pediátrica exacta.
  • Cada una enseña su fórmula: puedes comprobar de dónde sale el número.
  • El filtrado glomerular ajusta solo según el sexo del paciente.
  • No guardan nada en el expediente ni deciden por ti: son apoyo de cálculo.
📝 66 plantillas de nota
  • Nota quirúrgica, control prenatal, niño sano, endoscopia, consulta cardiológica, plan de seguridad y muchas más.
  • Ponen los apartados que hay que llenar; tú escribes el contenido.
  • El texto se agrega a lo que ya tenías escrito: nunca borra nada.
  • La nota quirúrgica incluye el conteo de gasas y los lotes de los implantes.
🫀 Diagramas anatómicos
  • Cuerpo de frente y de espalda, abdomen por cuadrantes, ojo derecho e izquierdo, tímpano de cada oído y mamas por cuadrantes.
  • Eliges qué vas a marcar entre doce hallazgos, tocas el dibujo y queda un punto numerado.
  • Cada punto guarda solo la zona anatómica donde cayó, y le pones tu descripción.
  • La lateralidad está resuelta: en la vista de frente, marcar a la izquierda de la pantalla registra el lado derecho del paciente.
📊 Exportación a Excel de verdad
  • Antes el archivo se llamaba .xls pero por dentro era otra cosa, y Excel se negaba a abrirlo.
  • Ahora es un Excel auténtico que abre sin un solo aviso.
  • El CURP y los teléfonos se conservan tal cual: ya no se pierden los ceros de adelante.
  • La historia clínica sale completa, con la ficha de la especialidad y los hallazgos de los diagramas.
📋 Escalas clínicas que ya no se cierran solas
  • Antes el panel se cerraba después de cada respuesta y había que reabrirlo nueve veces para llenar un PHQ-9.
  • Ahora se queda abierto y el cursor salta solo al renglón siguiente.
  • El resumen dice cuántas llevas: «3 de 9 contestadas».
  • Las preguntas que faltan quedan marcadas para no ir buscándolas.
💾 Descargas que ya no se pierden
  • Antes Windows abría un cuadro de «Guardar como» que se quedaba detrás de la ventana y parecía que el botón no servía.
  • Ahora el archivo se guarda solo en tu carpeta Descargas.
  • Sin pisar los anteriores: se numeran solos.
  • La app te avisa dónde quedó y puedes tocar el aviso para abrir la carpeta.

¿Quieres saber qué es un expediente clínico electrónico y qué exige la NOM-004? Lee la guía completa para médicos en México.

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